Field Dispatch
Sin Responsos | Leyenda de San Luis Potosí
Sobre este episodio
Conoce la leyenda de Sin Responsos, un relato oscuro del folclore de San Luis Potosí que ha trascendido generaciones.
Narrado por Martha Carrillo Córdova.
Música: Kevin MacLeod (incompetech.com)
0:10 Historias caminadas te presenta la leyenda sin responsos soy Martha Carrillo córdova, del colectivo Síncopas y hoy te contaré en los tiempos de la Colonia, cuando San Luis Potosí era un hervidero de riqueza minera y esplendor, nació en Vanegas, San Luis Potosí, una dama de gran fortuna y bondad. De cabello castaño y ojos color miel, se distinguía por su dulzura y generosidad con el pueblo. Su matrimonio con el virrey la convirtió en la única virreina mexicana y además potosina con ese título nobiliario y bajo el cual brilló como ninguna otra.
0:48 Su casa, hoy conocida como la posada del Virrey, era lugar de tertulias y promesas de música que salía a los portales y a la Plaza de armas. De manos abiertas que daban a los más pobres. La gente la recordaba no por su poder, sino por la nobleza con la que se inclinaba ante el necesitado. Pero el destino fue cruel. Después de la Independencia fueron liberados y calleja, nombrado capitán general de Andalucía, establecidos en Valencia, donde una peste azotó a la ciudad. Allí murió en soledad, sin responsos ni entierro, digno de su rango.
1:29 Su cuerpo fue abandonado y apilado junto a los cadáveres, entre tantos otros. Sin el trato noble, aristócrata y señorial que merecía su memoria, quedó como un susurro incompleto, una historia sin clausura. Dice que por esa razón su espíritu no descansa. En las noches silenciosas, cuando la Luna acaricia las fachadas de cantera, se aparecen los corredores de la que fue su casa. Algunos aseguran haberla visto con su vestido añil de seda, con la cabeza cubierta con una cofia sosteniendo un pañuelo blanco de rico encaje y un breviario o libro de horas.
2:08 Sus ojos se ven en la penumbra con el mismo brillo que da el ámbar. Otros sienten sólo un frío repentino y el aroma de un perfume antiguo. Hay quienes han escuchado pasos que se desvanecen en la escalera. Dicen algunos que junto a doña Francisca se oye un grito ensordecedor de su marido, el nombrado virrey Calleja. Se escuchan sus pasos decididos que hacen rechinar esos pisos de madera y crujen entrepizadas. El virrey repite una psicofonía francamente querida, me importa un bledo. Esa fue la frase que acuñó cuando llegaron los insurgentes.
2:49 El pueblo cree que el alma de panchita regresa, no para asustar. Sino para reclamar el descanso que le fue negado, vagando entre los muros de su antigua morada. Y así la figura de la bondadosa Virreina quedó atrapada entre la peste negra que padeció en Valencia, España, y las sombras de San Luis, su patria chica, convertida en un eco eterno de la virreina potosina. Otros han dicho haberla visto levitar en la Iglesia de San Sebastián, Ataviada con su vestido de novia, donde se celebró su matrimonio religioso.
3:24 O en la hacienda de Bledos, donde pasó su infancia. Pero esto no termina aquí. Otros la visualizaron bajar en los pasillos del museo del Prado, donde en la descripción de su pintura se atestigua un su lugar de nacimiento, la España americana. Los guardias del Museo cuentan que se escucha su vestido de seda, arrastrar por los pisos del Museo Ese atuendo de fondo índigo y de rayas sónics de auténtica seda. Ella idéntica al cuadro de Vicente López Portaña, sucesor de Francisco de Goya, se oyen sus rezos a la virgen de la tabla y una que otra risita al platicar con otros personajes de la sala que aparecen inmóviles pintados en sus cuadros.
4:09 Los esperamos en la próxima entrega con otras historias potosinas.