Field Dispatch
La Sombra que Llama | Leyenda de San Luis Potosí
Sobre este episodio
Descubre una de las leyendas más inquietantes de San Luis Potosí, una historia que forma parte del imaginario popular y la tradición oral de la ciudad.
Narrado por María Luisa Alvarado Orozco.
Música: Kevin MacLeod (incompetech.com)
0:11 Bienvenidos a historias caminadas, soy María Luisa Alvarado Orozco y les voy a relatar la leyenda, la sombra que llama las bombillas dejan caer una luz amarillenta y opaca sobre las casas. A más de 3 cuadras de la plaza principal, 2 sombras se deslizan sobre las calles hasta quedar sumidas en la oscuridad, perdidas por el centro de la ciudad. Naranjera es de noche, 2 damas vestidas de negro con mangas largas de encajes finos están en la habitación. Su atuendo lúgubre no concuerda con los tiempos cuando las niñas visten shorts.
0:58 O pantalones de colores vivos. Ella no sabe quiénes son ni cómo llegaron. Ahí están, al lado izquierdo de su cama, cerca del tocador. Una de ellas toma lentamente la ropa de la niña, la dobla con precisión y sin apartar la mirada, sigue en un profundo silencio. La madre se encuentra al otro extremo de la habitación, se le ve concentrada, mira una revista. Es un figurin, está a un lado de la luz tibia de una lámpara que está sobre el buró, no mira hacia su hija de 5 años, tal vez cree que ya duerme, no advierte las sombras que se mueven junto a la cama.
1:44 ¿Por qué doblan mi ropa? Se pregunta la niña mientras las 2 mujeres le miran fijamente. Esa noche no le dijo nada su madre, quien ya dormía. Al día siguiente relató lo ocurrido. Ah, sí, es una pesadilla. Olvídalo. Contestaron Los juegos del día en aquella Casona. Pronto relegaron ese hecho a un rincón de su memoria. La niña aún no sabe si aquello fue realidad o aparición. Lo cierto es que recuerda a esas 2 Damas de Negro doblar la ropa. Y acomodarla sobre un taburete. Pasados los años, en pláticas de los mayores, escucha la historia de las 3:00 hermanas.
2:35 Sus tías bisabuelas se llamaban Josefa, Francisca y Antonia, quienes habitaron en la misma casa. Antonia era devota de la virgen del Refugio, quien prometió una manda llevar un aro de flores, pero falleció antes de cumplirla. Dicen que ya había pasado el novenario, que aún perduraba un aroma a velas, como era la costumbre del siglo 19, y también predominaba un fuerte olor de azahar que emergía de los naranjos. Cuentan que esa tarde, ya casi de noche, la tía Francisca encendió un quinqué, llevaba agua del pozo a la cocina.
3:19 Al pasar por el corredor sintió un frío. Que recorrió su espalda, la rozó una sombra. A la vez, un susurro erizó su piel, lleva un aro de flores. Cumple en mi nombre la manda que prometí a la virgen del refugio. No lo pude consumar en vida y yo vago sin descanso.
3:47 Dicen que la tía Francisca. Vio desvanecerse en el muro de Adobe la silueta de su difunta hermana. En ese momento tembló y cayó la cubeta en el corredor apresurada. Corrió por las calles alumbradas con la luz amarillenta antes de tocar la puerta de la casa de Josefa Miró el Histo Negro en la parte alta, a la vez que se sorprendió al ver salir a su hermana. Toda desencajada. Para darle la misma noticia, exclamaron, casi al mismo tiempo me habló nuestra hermana, difunta hermana, para que le cumpliera la manda.
4:29 A mí también me habló, ya iba para tu casa, respondió. ¿A qué hora sucedió? Se dieron cuenta que el hecho insólito ocurrió a la misma hora. Estaban tan impresionadas que ambas hablaban y se tropezaban con sus palabras, se rumora. Que esa misma noche iniciaron el tejido de la ofrenda con gran dedicación. Los familiares y amigos acompañaron en la en la procesión a la virgen de el refugio. Los niños que sostenían la corona de flores comprendían la importancia de aquel suceso. El sacerdote pronunció oraciones y el pueblo respondía con respeto y devoción.
5:14 La gente dice que con la manda cumplida y misas dedicadas a las benditas ánimas del Provocatorio, el ánima de María Antonia pudo descansar. Francisca pidió bendecir la casa ubicada en la calle moctezuma. Hubo incienso, campanas, agua bendita y un novenario con el Rosario completo. Ahora murmura a la gente que 2 ánimas vestidas de negro. Caminan por las calles, tejen la corona de flores y desaparecen. La historia de las 3:00 hermanas se repite. Se fue tejiendo como la corona de flores, entre rezos, silencios y ecos de campanas, las calles en penumbras y las huertas dormidas.
6:08 Aquí la leyenda no muere, respira en los muros, en los nombres. Y en la sombra que aún llama en historias caminadas, nos atrevemos a ir a esos lugares donde los susurros cobran forma. Próximamente continuaremos con otros relatos.
6:33 Este texto tiene una referencia, es de Alvarado, Jesús, el libro Veladas a Media Luna. Los Cervantes, lucio y algunos datos de río Verde, San Luis Potosí.