Field Dispatch
Hurto en el Panteón | Leyenda de San Luis Potosí
Sobre este episodio
Descubre un relato inquietante del imaginario de San Luis Potosí relacionado con uno de sus espacios más misteriosos.
Narrado por Charo Pacheco.
Música: Kevin MacLeod (incompetech.com)
0:05 Aquella fría mañana se acicaló como todos los días, aunque ese día era especial, pues va al panteón del saucito, sale muy temprano, pues va a visitar Asus muertitos, llevarles flores y arreglarles el lugar donde descansa cada año lo hace y esa no fue la excepción, pero ese sí, ya sucedió algo diferente. Soy charo Pacheco y les contaré en el panteón del Saucito día de todos los fieles difuntos. Ahí se encontraba ella llevando flores Asus muertitos, grandes ramos de flor de cempasúchil. Sobre cada lápida depositaba, le hablaba al aguador para que le trajera 2 botes con agua por lápida, los refrescaba y les limpiaba el monumento al o lo que quedaba de él, lo adornaba con las flores y así se pasó todo el día.
0:56 Ya por la tarde le tocó el primer panteón, el más viejo, donde se encontraban las tumbas más antiguas y las más sofisticadas, las demás alcurne, pues ahí se encontraba ella rezándole a su muertito. Cuando llega el aguador con los botes con agua y se pone a limpiar el lugar, mientras ella observa la lápida contigua que tiene encima un nicho y dentro de él se mira como una cruz, abre con cuidado la reja toda desvencijada. Que la resguarda ya toda oxidada que parece a punto de caerse. Mientras el aguador limpia la tumba, ella toma la cruz, observa detenidamente, maravillada por el trabajo elaborado en dicha cruz.
1:42 Muy fino, parece de filigrana, tan solo una limpiadita y decide llevársela. La echa en su bolso, liquida el aguador que terminó su trabajo y se retira del lugar. Al llegar a su casa, la guarda celosamente mientras prepara la cena con su familia. No hace ningún comentario, solo espera impaciente el momento de quedarse a solas para sacarla de su escondite y poder mirarla detenidamente. Era muy hermosa, dice para sí llama a su familia cenar y todos corren a sabolear las delicias que mamá les preparó.
2:20 Y cuando ya termina la cocina va a su estudio a admirar la cruz. Se queda dormida con la cruz en su regazo y un río extraño la despierta, pues es muy insistente, no se puede describir, no sabe de dónde proviene, sin embargo, se levanta y busca de donde viene. Se asoma a la calle y no ve nada, pero ve reflejada una imagen en una pared de la casa que ella y su familia habitan. La sombra ululaba tan fuerte que nadie en esa casa podía dormir. Sin embargo, se hace al intento por la mañana, al salir los hijos Asus actividades diarias, vieron un búho como Caín de pasada la verdad, no le pusieron atención y siguieron su camino.
3:09 Por la tarde, al regresar a casa no se percataron de que ahí seguía el animal y que al llegar la noche se la pasaba ululeando. Y así por varios días ya los integrantes de la familia no podían dormir, ya andaban con semejantes ojeras. Cansados y con sueño era ya una cosa imposible de sostener. A los pocos días me llama la mujer, a la que llamaremos María para contarme lo que estaba pasando en su casa. Entre otras cosas, me cuenta que se trajo una cruz hermosa del panteón y que algo estaba pasando en su casa.
3:44 ¿Ella cree que es por eso y toda asustada, me pregunta, qué hago? Mira que robarse una cruz de una tumba del Panteón. Ante mi asombro le contesté que la regresara a donde la tomó, le pides una disculpa, le rezas al muertito y ahí le regresas a su cruz. ¿Y qué creen? Pues lo hizo y a las en la noche, el búho, el gururear y la sombra desaparecieron de sus vidas. Esta es una historia inédita basada en hechos reales.