Field Dispatch
Historia del Barrio del Montecillo en San Luis Potosí
Sobre este episodio
Descubre el pasado y la importancia cultural del Barrio del Montecillo en San Luis Potosí.
Narrado por Martha Carrillo Córdova.
Música: Kevin MacLeod (incompetech.com)
0:14 Soy Martha Carrillo Córdova, del colectivo literario Síncopas hoy les hablaré del barrio del Montecillo, también conocido como barrio de San Cristóbal del Montecillo, es uno de los barrios fundacionales de la ciudad de San Luis Potosí. Establecido alrededor del año 1600 por indígenas tlaxcaltecas y Otomíes que se asentaron en esta zona al Oriente de la ciudad. Originalmente era un terreno montuoso y poco apto para la agricultura, por lo que sus habitantes se dedicaron a oficios como industria textil, pequeñas labores artesanales y trabajo comunitario.
0:53 Con el paso del tiempo montecillo creció y se transformó. En el siglo 19 fue elevado a villa y con la llegada del ferrocarril se definió su destino, pues las vías y talleres ferroviarios lo atravesaron y dividieron, marcando profundamente la vida de sus habitantes. El templo de San Cristóbal, corazón espiritual del barrio, comenzó a construirse en 1730 y fue determinado alrededor de 1751. Este templo de estilo barroco neoclásico. Alberga piezas valiosas como la escultura de San Cristóbal traída desde Guatemala y un cuadro de las Ánimas que data de 1751.
1:37 Con el tiempo fue creciendo en importancia religiosa, en 1961 se elevó a vicariato y en 1976 se construyó como parroquia independiente, ferrocarril, alma y vida del barrio. Una de las huellas más profundas del Montecillo es su estrecha relación con el ferrocarril. Las estaciones y talleres no sólo cambiaron la fisonomía urbana, sino que también se convirtieron en el motor económico y social del barrio. Los trenes eran para muchos parte de la rutina diaria. Su llegada y salida marcaban jornadas de trabajo, encuentros, despedidas y sueños de viaje.
2:21 La iglesia cambió su entrada. Ya que las vías quedaron en la puerta principal, frente al templo estuvo la Segunda Plaza de Toros de la ciudad, que luego fue demolida para dar paso a las instalaciones ferroviarias. También existió un panteón que desapareció para construir talleres.
2:44 Cada 25 de Julio se celebra la fiesta patronal de San Cristóbal. Delicia. Donde el barrio se llena de procesiones, música, colores y fervor religioso. Esta fecha es un punto de encuentro para familias, vecinos y visitantes y una forma de mantener vivas las raíces comunitarias. Montecillo nació alto, no por soberbia, sino porque la Tierra quiso mirar primero. Fue cerro antes que barrio, monte antes que calle y cuando llegaron los hombres. Aprendió a sostenerlo sin quejarse. Aquí la ciudad no se extendió, trepó las primeras casas, se aferraron al suelo como uñas a la memoria.
3:30 Indígenas y obreros aprendieron pronto que en montecillo nada era fácil, pero todo era propio. El templo de San Cristóbal se levantó como un guardiar, cansado pero firme. No prometía milagros, ofrecía sombra, ofrecía regreso. San Cristóbal no cargaba solo al niño, cargaba el barrio entero y entonces llegó el tren. El ferrocarril partió al montecillo en 2, como se parte una vida antes y después, las vías trajeron trabajo, pero también despedidas. Aquí el silbato fue reloj, oración y herida. Los niños crecieron cantando vagones con los hombres envejecieron entre grasa y metal.
4:17 Las mujeres aprendieron a esperar sin tener la casa. Montecillo aprendió a latir al ritmo del acero, hubo plaza de toros, hubo panteón, hubo hospital para cuerpos cansados del riel, todo desapareció como desaparecen las cosas útiles, sin Aplausos, pero el barrio quedó. Quedaron las historias que no entran en los museos, las que se dicen en voz baja, las que se recuerdan al pasar junto a las vías. Aunque ya no pase ningún tren, montecillo no presume antigüedad. Resiste. Es barrio que aprendió a vivir dividido sin partirse, barrio que entendió que el progreso también deja cicatrices y que no todas deben borrarse.
5:03 Hoy montecillo sigue ahí, mirando desde arriba, como quien ya vio pasar demasiado para dejarse impresionar. No es nostalgia, es memoria en pie solemne. No mira, la ciudad la vigila desde la memoria. Aquí el tren se fue, pero el barrio aprendió a quedarse oscura y bella. Es una cicatriz alta que San Luis nunca pudo ocultar. El barrio nació con el nombre y creció sabiendo resistir antes del progreso. Montecillo ya sabía pagar su precio muy breve, tipo cantera. Porque una ciudad no se funda con edificios, sino con gente que se queda cuando todo invita a irse.
5:49 San Luis Potosí no se fundó en piedra, se se sostuvo en sus barrios. Solemne. San Luis se escribió desde abajo en adoquines gastados y cantera que aprendió a resistir. Cada adoquín guarda un paso, cada cantera una promesa, la ciudad. No se recuerda en lo alto, sino en la cantera que aún sabe quién la pisó. Los adoquines no olvidan, sólo se hunden para sostenernos adoquín y cantera. Memoria en pie. San Luis no se levantó desde arriba. Se sostuvo desde el suelo en adoquines gastados por pasos que no salieron en los libros, en cantera herida que aprendió a cargar la ciudad.
6:40 Sin pedir reconocimiento. Ahí nacieron los barrios, no como ornamento, sino como raíz. Y mientras todo cambia de nombre y de forma, la piedra sigue diciendo la verdad. Una ciudad vive mientras su gente y su memoria aún pueden caminar juntas. Nos vemos en la próxima entrega, pero esa es es otra historia, caminar.