Field Dispatch
Jardín Colón: Un rincón histórico poco conocido de San Luis Potosí
Sobre este episodio
El Jardín Colón guarda historias que pocos conocen. Martha Carrillo Córdova nos comparte su origen, evolución y relevancia dentro de la ciudad.
Narración: Martha Carrillo Córdova
Música: Kevin MacLeod
Un episodio para redescubrir los espacios cotidianos desde una nueva perspectiva. #SanLuisPotosí #HistoriaLocal #DescubreMéxico
0:14 Mi nombre es Martha Carrillo Córdoba, del colectivo sin copas, hoy les hablaré del jardín Colón en San Luis Potosí, es un espacio pequeño pero cargado de historia, ubicado en la tradicional barrio de San Miguelito. Uno de los más antiguos de la ciudad, el jardín surgió en el siglo 19 como parte del crecimiento de los barrios fuera del centro histórico. En ese tiempo estos espacios funcionaban como puntos de reunión comunitaria ligados a la vida parroquial y a las festividades del barrio se le dio el nombre de Cristóbal Colón, siguiendo la costumbre de la época de dedicar espacios públicos a figuras históricas.
0:56 Asociadas con la identidad nacional y occidental en un entorno de identidad barrial, el jardín Colón siempre ha estado profundamente conectado con la vida cotidiana de San Miguelito, punto de encuentro de vecinos, espacio de descanso y charla, escenario de fiestas tradicionales y celebraciones religiosas. A diferencia de plazas más grandes y formales, este jardín conserva un carácter íntimo y comunitario. A lo largo del tiempo ha tenido diversas adecuaciones, mejora de bancas y abonadores, reforestación, cambios en la iluminación.
1:35 Sin embargo, ha mantenido su esencia de jardín de barrio sin perder su escala humana. Más que un sitio turístico, el jardín Colón es un lugar de memoria viva, representa la convivencia tradicional potosina, refleja la historia de los barrios antiguos. El jardín Colón, ubicado en el centro histórico, resguarda uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, el reloj de cantera, también conocido popularmente como la torre del búho. Ese reloj monumental data de 1910. Fue un regalo de la colonia española residente en la ciudad para conmemorar el centenario de la Independencia de México en 1910.
2:19 Su diseño es una estructura de cantera. Y fue diseñada por el ingeniero Manuel Lara Misoten. El reloj de fabricación francesa cuenta con cuatro carátulas orientadas a los puntos cardinales. Originalmente sus campanas sonaban cada 15 minutos, cuartos, medias y horas, marcando el ritmo de la zona de la calzada de Guadalupe. En 2009 sufrió el robo de su maquinaria original, pero fue restaurado en 2010. Con un sistema electrónico, el misterio del Búho se le conoce como el reloj del búho debido a un curioso efecto visual y arquitectónico.
3:01 Al observar la torre de cantera desde ciertos ángulos, el diseño de la parte superior y las carátulas asemejan la silueta o el rostro de un búho vigilante. Esta forma ha alimentado leyendas locales que lo describen como el guardián o vigilante del jardín y del barrio de la merced. La elegante balaustrada de cantera que lo rodea no fue parte del diseño original. Esta se construyó años después, entre 1926 y 1927. Delimitan el espacio central del jardín, otorgándoles su imagen señorial definitiva, la cual se consolidó con una remodelación integral.
3:44 En 1953 están hechos de la tradicional cantera rosa de San Luis. Integrándose perfectamente con la torre central. En años recientes, como en el 2018, han pasado por procesos de restauración especializada para preservar sus copones y pasamanos originales. Dicen que al anochecer, cuando las luces se encienden como luciérnagas cansadas, un hilo invisible las une. Entonces un suspiro de esos que huelen a despedida cruza la ciudad. Y se siente en una banca del jardín Colón, donde alguien ríe sin saber porqué se le humedecen los ojos.
4:27 Y en el jardín Colón florece lo que aún se queda. Conserva el ritmo pausado de la vida local. Hoy sigue siendo un rincón donde el tiempo parece ir más despacio, entre sombras de árboles y conversaciones que se repiten generación tras generación en el jardín Colón. Las tardes se peinan con luz antigua. Las bancas, testigos de cantera, guardan secretos que huelen a polvo, lavanda y buganvili. Dicen que Colón no llegó aquí, pero su nombre ancló en el centro como un barco inmóvil y desde entonces el tiempo navega en círculos.
5:07 Ahora, hoy en el jardín respira distinto. Las risas son con celulares prendidos y los pasos fugas apresuradas. Pero si uno se detiene. De veras se detiene el búho le contará todo, podrá escuchar como le murmuran hombres antiguos y como las hojas repiten juramentos que no envejecen. Entonces en el jardín abre un pliegue en el tiempo y deja ver apenas a 2 sombras tomadas de la mano que aún creen que el amor no se oxida. Continuaremos viendo otros jardines, pero esa es otra historia, otra historia camina.