Field Dispatch
Historia del Barrio de Tequisquiapan en San Luis Potosí
Sobre este episodio
Descubre la historia y tradiciones del Barrio de Tequisquiapan en San Luis Potosí.
Narrado por María Luisa Alvarado Orozco.
Música: Kevin MacLeod (incompetech.com)
0:15 Soy María Luisa Alvarado Orozco y hoy en historias caminadas les vamos a platicar datos interesantes sobre el barrio de Tequisquiapan. Les puedo comentar que si usted recorre la calle arista, atravesarán capas de tiempo superpuestas, deténganse a mirar las fachadas de las casas, la belleza de sus árboles. De pronto pensarán que están en una ciudad europea. Sus pasos escucharán a tequis como le llaman quienes le reconocen como propio. Es uno de los barrios más antiguos de San Luis Potosí y su nombre ya nos dice mucho más de lo que parece.
0:54 Tequisquiapan significa lugar de aguas y tequesquites que es una sal mineral, se le encuentra en la Tierra, recibió el nombre por las características del lugar. Había minerales, suelo fértil, naturaleza viva, manantiales, abundante vegetación y condiciones propicias para el asentamiento humano. Los grupos indígenas que habitaron la región, particularmente los chichimecas, guachichiles y los otomíes, supieron reconocer ese espacio como estratégico. No fue un lugar elegido al azar, fue un sitio pensado para vivir.
1:36 Con la fundación de San Luis Potosí a finales del siglo 16, tequisquiapan quedó establecido como un pueblo de indios, separado del área española. Se fundó en 1593 y esa separación no era sólo geográfica, era social y política. Durante siglos el barrio conservó una organización propia, una vida marcada por huertas, acequias y caminos arbolados. Mientras el centro crecía al ritmo de la minería y el comercio, tequisquiapan crecía hacia adentro con calma, casi en voz baja. Esa calma, sin embargo, no lo libró de los golpes de la historia.
2:22 La Revolución mexicana dejó una huella profunda en el barrio. En 1914 el antiguo templo de Tequisquiapan fue demolido por órdenes militares. A la altura donde hoy se levantan 2 templos de arquitectura moderna se encontraba una iglesia que cerraba la calle el templo de nuestra señora de los remedios de Tequisquiapan, ubicado entonces en medio de lo que hoy es la Avenida Venustiano Carranza. Esta venida ha tenido varios nombres. En 1915 adquirió el de Venustiano Carranza, antes fue avenida centenario, antes calle de Malthus y todavía antes calle real.
3:05 Junto al templo se encontraba un cementerio emplazado en la actual calle Mariano Tero es así como en 1913 el gobierno estatal ordenó la demolición del templo con el argumento de dar continuidad a la. Avenida, también se dijo que el templo estaba a punto de colapsar. De haberse diseñado una glorieta similar a la glorieta de la Independencia, en el paseo de la reforma, en la Ciudad de México, esa joya arquitectónica se habría preservado. Se dice que el templo podía verse desde la calle reforma, en una perspectiva semejante a la de nuestra señora de Loreto en París.
3:49 En la casa de la cultura existe un óleo que muestra esa vista con la fecha de su destrucción como testimonio silencioso de lo que se perdió. En 1966 se construyó el nuevo y moderno templo de nuestra señora de los remedios. Se concluyó a mediados del siglo 20 y es testimonio de una fe persistente y de una comunidad que supo esperar. Durante el siglo 19, aquella calma característica del barrio empezó a adquirir otro significado, familias acomodadas de la ciudad comenzaron a mirar hacia tequis como un lugar de retiro y descanso.
4:32 Construyeron quintas, jardines amplios y casas rodeadas de árboles. El barrio se volvió sinónimo de elegancia discreta, de paseo dominical, de conversación lenta. No era un barrio ruidoso, era y en muchos sentidos sigue siendo un barrio para caminar. Personas que antes vivían en el centro de la ciudad levantaron ahí sus residencias de descanso, impulsaron aún más el monte de San Luis Potosí como la ciudad de los jardines. Hace poco fue derrumbada una casa con forma de castillo con un bosque de fresnos al fondo perteneciente a la familia muriel.
5:12 Una pérdida que recuerda cuán frágil puede ser la memoria construida. El jardín central se convirtió en el eje social del barrio, se le conoció como jardín Morelos, jardín de arista en 1902 y desde 1920 se le llamó ya jardín de tequisquiapan, el cual ha sido escenario de encuentros, celebraciones cívicas y rutinas urbanas hasta nuestros días. Por ahí pasó el tranvía, primero de. De un animal y luego eléctrico, conectando al barrio con el resto de la ciudad y marcando una idea muy concreta de modernidad.
5:52 Tequisquiapan también fue un espacio intelectual. En este barrio vivió el arquitecto Francisco Cosío Lagarde, Primer director de la Casa de la Cultura, que desde 1970 lleva su nombre. El arquitecto fue uno de los más firmes defensores del patrimonio cultural potosino. Su labor fue incansable, logró reunir una importante colección de arte y sentó bases sólidas para la preservación cultural. Como dato de interés para los riverdenses, en la colección del Museo se encuentra una pintura de doña Isidora Ortega del Villar Lucio, madre de Eulalia Lucio Ortega.
6:35 ¿Quién la elaboró? Hermana de doña Ramona Lucio Ortega, quien vivió y falleció en Río Verde, San Luis Potosí, en Tequisquiapan también han vivido médicos, abogados, maestros, comerciantes y sacerdotes profundamente comprometidos, no siempre aparecen en los libros de historia, pero sostuvieron la ciudad desde lo cotidiano, la educación, la beneficencia, la organización comunitaria, la transmisión de valores. Todo eso, muchas veces en voz baja, las familias que han vivido ahí por generaciones, los niños que jugaron en el jardín, las personas que caminaron sin prisa bajo los árboles, ellos son los verdaderos narradores del barrio, son quienes mantienen viva una forma particular de habitar la ciudad.
7:27 Hoy tequisquiapan ha cambiado, algunas casonas desaparecieron, otras se transformaron. Llegaron nuevos usos, nuevos ritmos, caminar. Tequisquiapan es entender que hay lugares que no se explican del todo, con fechas o datos, lugares se que se comprenden mejor cuando se recorren, cuando se escuchan, cuando se conversa con quienes los recuerdan en historias caminadas esos lugares importan porque nos devuelven una certeza sencilla. La ciudad también se construye con memoria y tequisquiapan sin duda es una de esas memorias que vale la pena seguir caminando, se despide de ustedes María Luisa Alvarado Orozco y no olviden escuchar este podcast cuando caminen por el barrio de Tequis.