Field Dispatch
Alameda Juan Sarabia: Historia, leyendas y el corazón verde de San Luis Potosí
Sobre este episodio
Descubre la historia de la Alameda Juan Sarabia, uno de los parques más emblemáticos de San Luis Potosí.
En este episodio, Martha Carrillo Córdova nos guía por su origen, evolución y las historias que han dado vida a este icónico espacio.
Narración: Martha Carrillo Córdova
Música: Kevin MacLeod
0:14 Mi nombre es Martha Carrillo Córdoba. Pertenezco al colectivo de síncopas. Hoy les hablaré de la alameda Juan Sarabia, en San Luis Potosí, es uno de los espacios públicos más antiguos y emblemáticos de la ciudad. Su historia refleja la evolución urbana, social y cultural del Estado. Fue creada a mediados del siglo 19, alrededor de 1850, durante un período en que muchas ciudades mexicanas comenzaron a construir alameda como espacios de recreo al estilo europeo. La idea era ofrecer un lugar ordenado, arbolado y elegante para el paseo de las familias originalmente.
0:57 Se le conocía simplemente como alameda. Con el tiempo se le dio el nombre de Juan sarabia en honor al Potosino Liberal, periodista, precursor de la Revolución mexicana y colaborador de los hermanos Flores Magón. Entre sus características históricas. Desde sus inicios, la alameda se diseñó con caminos simétricos para pasear árboles de sombra, fresnos y álamos, fuentes y bancas de hierro. Espacios para convivir y escuchar música durante el porfiriato, a finales del siglo 19 fue embellecida con un estilo más afrancesado.
1:35 Siguiendo la moda de la época. La alameda fue durante décadas el punto de reunión de la sociedad potosina paseos dominicales. Retretas musicales con bandas de en en el kiosco, encuentros familiares y de jóvenes, era un espacio donde se marcaban incluso las diferencias sociales. Pues las clases altas y populares tenían horarios y formas distintas de ocupar el lugar. Con el crecimiento de la ciudad, la alameda dejó de ser el único gran espacio de recreo, pero sigue siendo un pulmón verde importante.
2:13 Ha pasado por varias remodelaciones y hoy se conserva su valor histórico y cultural. Actualmente es un lugar de tránsito y descanso. Se realizan actividades culturales ocasionales, mantiene su trazo clásico y vegetación más que un parque. La alameda Juan Sarabia es memoria viva de San Luis Potosí, un espacio donde se mezclan las historias urbanas, la vida cotidiana y la identidad potosina en sus monumentos históricos, como el centro dedicado a Miguel Hidalgo, el sitio que solía ser la huerta de los carmelitas.
2:50 Es un punto de encuentro que alberga diversas estructuras icónicas, como la fuente de las ranas, la aguadora y la estructura tipo faro de la guadora. Sólo quedan fotos de su recuerdo, ya que desapareció. Sus dimensiones son similares a la Alameda Central de la Ciudad de México, pero 25 m menos larga y 10 m menos ancha. Mi favorito de los monumentos es el faro. El faro del centenario fue donado por la comunidad extranjera residente en San Luis Potosí, destacando la participación de la colonia alemana, junto con las comunidades belga, francesa, inglesa, italiana y Suiza.
3:34 Se inauguró en septiembre de 1910 por el entonces Gobernador José Mariano Espinoza y cuevas. Fue construido como parte de los festejos conmemorativos del primer centenario de la Independencia de México. Su diseño, la obra arquitectónica fue desarrollada por el Florentino rico y se encuentra en medio de un pequeño lago artificial, a Menudo llamado el lago de los patos. Este monumento es uno de los elementos característicos de la remodelación realizada en la alameda durante el porfiriato. En la alameda Juan Sarabia, los árboles no dan sombra, guardan secretos.
4:15 Dicen que al caer la tarde, cuando el sol se filtra en dorado cansancio, los pasos antiguos regresan. Se oyen tacones de 1890, Risas con abanico. Un suspiro que se quedó esperando. Respuesta junto a la fuente, un joven de traje oscuro camina en círculos, nadie lo ve, busca una mujer que nunca llegó. La banca de hierro aún conserva la forma de su espera. El viento mueve las hojas. Y parece música. Quizá es la banda que ya no toca o el eco de un domingo que no terminó. Si te sientas en silencio, la alameda te adopta, te presta recuerdos que no son suyos y por un instante también te vuelve.
5:03 Continuamos con otros jardines, pero esa es esa, es otra historia caminada.